El hombre que fue golpeado por agentes del Departamento del Sheriff mientras visitaba a su hermano que se encontraba internado en la Cárcel Central para Hombres, recibirá una compensación de 1.18 millones de dólares para terminar con la demanda por violación de derechos civiles que interpuso.
Los abogados de Gabriel Carrillo, de 26 años, anunciaron el acuerdo este jueves, el cual fue aprobado por la Junta de Supervisores de Los Ángeles y finalizado a principios de esta semana.
De acuerdo con la demanda, Carrillo fue atacado el 26 de febrero del 2011, luego de que los agentes lo encontraron con un teléfono celular en el área de espera de la cárcel, lo cual viola las reglas de esa institución.
Los agentes reportaron que después de que esposaron a carrillo y lo escoltaron hasta una celda donde se recogen los datos de los internos, le soltaron una mano de las esposas para obtener sus huellas digitales. Carrillo entonces golpeo al agente con su codo, dando inicio así un forcejeo y un intento de fuga. Un supervisor dijo que él ordenó a los agentes que utilizaran la fuerza contra Carrillo hasta que éste se rindiera.
Pero Carrillo alega en su demanda que sus dos manos se encontraban esposadas a una silla del cuarto y que el ataque fue sin provocación alguna. Dijo que fue golpeado y que le aplicaron gas pimienta hasta que perdió el conocimiento.
Carrillo dijo que le quebraron la nariz y a consecuencia de los golpes padeció parálisis facial, sin embargo, explicó que ya se recuperó y que no tuvo daños permanentes.
"Siento que esta compensación es justa, después de lo que me hicieron", dijo Carrillo durante una conferencia de prensa en Pasadena, luego de que el acuerdo fuera finalizado. "La cantidad habla de la magnitud de lo mal que hicieron las cosas los agentes".
La fiscalía había levantado cargos en contra de Carrillo por resistirse a los agentes, por resistirse al arresto y por intentar huir, todo basado en el reporte de los oficiales. Por los cargos recibidos, Carrillo podría haber sido sentenciado hasta 14 años de cárcel, pero el caso fue eliminado abruptamente la semana pasada, antes de que diera inicio el juicio.
Ron Kaye, abogado de Carrillo dijo que el caso criminal tuvo un giro cuanndo un testigo que se encontraba en el área de espera, declaró y aseguró que Carrillo no había hecho nada. Kaye dijo que su cliente podría pedir un certificado de su inocencia, algo a lo que el condado no se opondría como parte del acuerdo.
Luego de que el FBI revisara el caso, como parte de la investigación de esa dependencia de la situación en las cárceles delcondado, los fiscales federales levantaron cargos de uso excesivo de fuerza en contra del supervisor sargento Eric González y contra cuatro agentes: Pantamitr Zunggeemoge, Sussie Ayala, Fernando Luviano y Noel Womack.
En el documento, González es acusado de promover un ambiente que motiva y tolera los abusos en la sala de espera de la Cárcel Central de Hombres.
Aunque Carrillo no es mencionado directamente en el caso federal, se dice que una víctima identificada como "GC" sufrió lesiones por el "irrasonable uso de fuerza", el 26 de febrero del 2011.
Carrillo, que trabaja como perador de un montacargas, aseguró que utilizará el dinero para comprar una casa para su esposa y sus dos hijas.
Durante el 2013, el condado gastó 47 millones de dólares en demandas que involucran a agentes del Sheriff.
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