La Semana Santa es una época en la que se conmemora la muerte y resurrección de Cristo. Aunque, no en todos los países la religión
adquiere el mismo protagonismo, cada país tiene diferentes costumbres, lo que deja muy claro que en distintas partes del mundo la Pascua o Semana Santa se celebra de maneras muy diversas.
En Alemania son muy populares los conejos y los huevos de Pascua. En diferentes partes del país, los niños de todos los hogares buscan los huevos de chocolate que el conejo de Pascua ha traído y escondido. Si el tiempo lo permite, la búsqueda se lleva a cabo al aire libre, en el jardín, etc. En el norte (Schleswig-Holstein, Hamburgo y Baja Sajonia) la noche del Domingo de Pascua se encienden los llamados “fuegos de Pascua”. Esta tradición proviene de los germanos, que celebraban el final del invierno con el fuego y creían que saltar por encima de las llamas traía buena suerte. En Bamberg es tradición decorar los pozos (Brunnenputzen). Las diversas comunidades compiten con las otras para ver quién tiene el pozo mejor decorado, como se hace también en la zona francesa de Suiza.
Los italianos, al igual que los españoles, celebran la Semana Santa con innumerables procesiones que desfilan por todo el país. En las tiendas y pastelerías se venden huevos de chocolate, que varían mucho en tamaño (¡algunos son enormes!), envueltos en papeles brillantes y coloridos. En su interior se esconde una sorpresa o juguete que cada niño recibe. El Domingo de Resurrección es tradición comer la Colomba Pasquale, un pastel muy parecido al panettone. Este pastel, dulce y con almendras, suele tener forma de paloma y simboliza la paz. En el sur del país hay otra variedad, esta vez salada, hecha con huevos y espinacas. Las procesiones se celebran el Viernes Santo, en las que la cruz desfila en silencio a través de las calles de diferentes ciudades. También el domingo miles de personas se reúnen en la plaza de San Pedro para recibir la bendición papal del Urbi et Orbi. Los italianos, además, cuentan con un día extra de fiesta: el lunes de Pascua, más conocido como Pasquetta, en el que los italianos aprovechan para comer fuera de casa, ya sea en restaurantes o con una buena barbacoa en el campo disfrutando del sol y la familia.
En Francia, entre el Jueves Santo y el Sábado Santo, las campanas de todo el país dejan de repicar y se explica a los niños que éstas no suenan porque han ido a Roma a ver al Papa. El silencio simboliza el luto por la muerte de Jesús. El Domingo de Pascua, día de Resurrección, se celebra con el repicar de las campanas. En Francia los niños también buscan los huevos de Pascua, pero a diferencia de Alemania, el conejo de Pascua no aparece por ninguna parte…
En Bulgaria no se esconden los huevos de Pascua, los lanzan, ya sea contra la pared de la iglesia o contra familiares. Se dice que si un miembro de la familia lanza un huevo a otro miembro de la misma familia y no se rompe, la familia tendrá suerte durante todo el año. Otra costumbre es que la señora más vieja de la familia pinte la cara de los niños pequeños con huevos rojos y de otros colores. El primer huevo siempre es rojo, ya que representa la sangre de Jesús.
En Suecia los niños y niñas se disfrazan de bruja de Pascua (Påskkärring) y van de puerta en puerta pidiendo caramelos, chocolate y dulces. El disfraz generalmente consiste en un abrigo largo y un pañuelo que cubre la cabeza (algunos niños incluso llevan una escoba). En casa, se adornan las habitaciones con ramas de abedul, plumas y huevos de Pascua pintados de colores. Los huevos pueden pintarse a mano en casa, aunque también pueden comprarse en las tiendas. Por otro lado, existe otro tipo de huevos de Pascua hechos de cartón que, antes de esconderlos para que los busquen los niños, se llenan de caramelos y dulces. Generalmente, la búsqueda de los huevos se realiza el Domingo de Pascua por la tarde.
La Semana Santa en Ecuador es sinónimo de procesión y fanesca. En Quito, el Viernes Santo se celebra la procesión “Jesús del Gran Poder” y la “Virgen María”, en la que una multitud traslada esas pesadas figuras protegidas en urnas de cristal, por varias calles del casco colonial de la capital.
La elaboración de la fanesca, que deja atrás el ayuno de la Cuaresma, es otra de las tradiciones. El potaje se elabora con diferentes clases de maíz, altramuces, lenteja, frejol, leche, queso, huevos, calabaza, trozos de bacalao seco, en una sopa espesa que se adorna con pequeñas empanadas y plátano.
En Venezuela, una de las tradiciones más pintorescas es la quema de Judas el Domingo de Resurrección. Otra, ya menos difundida, dio vida a una expresión muy popular: “más buscado que palito de romero”, y se refiere a que los Viernes Santos se acostumbraba a buscar siete palitos de romero con la creencia de que tienen la propiedad de alejar los rayos y las centellas.
En Paraguay, país católico de arraigada religiosidad, Asunción queda casi desierta, pues es tradicional viajar al interior para pasar estas fechas en familia. El Jueves Santo, la familia reunida cocina en el “tatakuá” (horno de barro, en guaraní) la carne y la sopa que consumirán en la “karú guasú” (última cena), así como la chipá, una torta a base de almidón, leche, queso, huevos, aceite y sal que será su único alimento durante el ayuno de Viernes Santo.
Los bolivianos tienen sin duda una visión muy diferente del Viernes Santo, ya que rompe con toda la significación cristiana. Durante el Viernes Santo se celebran en Bolivia las fiestas más exóticas y extravagantes, ya que los bolivianos creen que al morir Jesús nadie podrá juzgarlos. Así pues, ese día se llena de festejos alegres y diversión. Sin embargo, el resto de la Semana Santa está muy relacionada con la fe cristiana de modo que se celebran peregrinaciones, vía crucis y misas en las calles.
En Centroamérica, son famosas las alfombras de flores con las que se adornan las calles en Guatemala, El Salvador y Honduras, donde los más creyentes acuden a los principales actos religiosos, mientras otros prefieren ir junto a sus familias a las playas.
En Guatemala, la tradición es comer bacalao a la vizcaína, pescado seco rebozado, curtidos de vegetales, refresco de suchiles, el cual se prepara con el fermento de la cascara de la piña, maíz, jengibre y panela, así como torrejas.
El plato más representativo en Costa Rica es la miel de chiverre, una conserva típica. El chiverre es una fruta parecida a la calabaza, grande y de corteza muy gruesa y dura.
En Panamá son tradicionales las procesiones con las imágenes de la Virgen, de San Pedro, Santiago y San Juan, principalmente, que se hacen a la carrera. Conocidas como las corridas de los santos, son propias del Domingo de Resurrección, en señal de júbilo.
En Brasil, pese a ser el país con mayor número de católicos del mundo, la Semana Santa es más una ocasión para el ocio y el turismo, al igual en que Uruguay, considerado el país más laico de América Latina donde la Semana Santa es conocida oficialmente desde hace décadas como Semana de Turismo.
Finalmente, en Argentina, la celebración de la Pascua es ocasión para la reunión familiar. Es tradición de ese día el almuerzo con gastronomía típica para estas fechas empanada de vigilia, paella, bacalao, pero también está muy extendido el tradicional asado argentino.
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